El Ayuntamiento de Madrid ha puesto en funcionamiento dos de las instalaciones de chorros de agua de la capital para ayudar a los ciudadanos a combatir el calor adelantado de estos días.
Las zonas acuáticas, especialmente frecuentadas por familias y niños, se convierten así en uno de los principales refugios urbanos frente a las altas temperaturas registradas en pleno inicio de la temporada estival.
Con esta medida, el consistorio busca ofrecer espacios de alivio térmico y adaptar la ciudad a episodios de calor cada vez más tempranos e intensos.
Las instalaciones forman parte de los recursos municipales destinados a refrescar espacios públicos durante los meses más cálidos, especialmente en parques y áreas recreativas.
Madrid afronta así uno de los primeros episodios de altas temperaturas del año con medidas para hacer más llevadero el calor en las calles de la capital.