El partido que debe disputar este jueves el Rayo Vallecano contra el Alavés en su "exilio" de Butarque (Leganés), trasciende mucho más allá de de lo deportivo.
Los aficionados del equipo madrileño han comenzado esta mañana a recoger sus entradas en un clima enrarecido. Son muchos los que llaman al boicot y piden no acudir este jueves a Butarque para escenificar en un estadio vacío su oposición a la gestión del presidente, Raúl Martín Presa.
La Plataforma ADRV, que engloba a la mayoría de peñas del Rayo Vallecano, y Bukaneros han hecho un llamamiento a la afición del Rayo para que no acuda mañana al estreno liguero del equipo como local en Butarque, en Leganés, frente al Alavés, acusando a su presidente, Raúl Martín Presa, de "llevar a la ruina al club".
Otros aficionados, sin embargo, consideran que la no asistencia supondría un daño para los jugadores "que no tienen la culpa de lo que está pasando". Los problemas de seguridad del estadio de Vallecas llevaron a la Comunidad de Madrid a cerrar el recinto deportivo y trasladar el choque liguero al campo de Butarque, en Leganés.
El Rayo Vallecano había solicitado este martes formalmente a La Liga el aplazamiento del partido. Lo hizo después de recibir la negativa de la Comunidad de Madrid a levantar las medidas cautelares de suspensión de la concesión del Estadio de Vallecas, pese a haber puesto a disposición del Ejecutivo autonómico "toda la documentación solicitada" y haber trabajado para poder celebrar el encuentro en Vallecas.
LaLiga desestima el aplazamiento
Pero el organismo ha desestimado la petición este miércoles al considerar que "no concurre una causa reglamentaria de fuerza mayor ni una disposición de autoridad competente que imposibilite la disputa del partido en el día fijado".
La Liga, por tanto, subraya que "el partido correspondiente a la Jornada 2 entre Rayo Vallecano y Alavés se celebrará este jueves 20 de agosto a las 21:00 horas, en el Estadio Ontime Butarque, estadio alternativo designado por el propio Rayo Vallecano específicamente para dicho partido".
La directiva del Alavés tampoco irá a Butarque
Por si fuera poco en todo este embrollo, la directiva del Alavés ha anunciado este miércoles que no acudirá al palco presidencial de Butarque, donde se diputará el Alavés-Rayo, porque el conjunto madrileño no venderá entradas a la afición vitoriana.
El club vasco considera "inaceptable" que su afición se vea privada de la posibilidad de acompañar y apoyar al equipo”, indicó en una nota de prensa. “Los aficionados constituyen uno de los pilares fundamentales del fútbol y forman parte indispensable de la identidad y la esencia de este deporte”, añadieron.
El equipo vitoriano aclaró que defenderán “con firmeza los intereses de sus seguidores” y reclamó garantías para que “situaciones como esta no se normalicen ni vuelvan a repetirse”.