La conectividad que permiten las nuevas tecnologías en el automóvil ha convertido en realidad los ciberdelitos relacionados con la conducción. Secuestrar un vehículo parece un escenario de ficción pero es posible,
A través de un teléfono móvil, un hacker puede bloquear un coche y extorsionar al dueño reclamando un rescate económico para que pueda volver a arrancarlo. Se trata de una amenaza emergente que muchos conductores desconocen.
Los vehículos actuales son enormes centralitas llenas de datos que un hacker puede manejar a su antojo. Y el problema es que las aseguradoras no están preparadas paraesta amenaza creciente.
Según un estudio del RACE, el 84% de los automovilistas temen ser víctima de un ciberdelito relacionado con su propio coche. El más habitual es el secuestro del vehículo.
El estudio muestra un gran desconocimiento entre los conductores. El 67% ignora que su coche puede ser vulnerado a través del teléfono móvil. Y el 69% no sabe que la apertura sin llave es vulnerable a ataques con inhibidores.