La unidad de Policía Municipal antigrafiti (SEPROPUR) cumple dos años y medio en la capital. Sus agentes protegen el patrimonio urbano de la ciudad frente a las pintadas. Han realizado más de 1.300 identificaciones de grafiteros y más de 700 denuncias.
El trabajo de los agentes ha conseguido que, durante el año pasado bajara el número de grafitis y las sanciones (un 30%).
En la unidad trabajan más de 30 agentes. La luchan contra los grafitis, no cesa durante las 24 horas del día.
La sanción de una primera pintada es entre 600 y 3.000 euros pero esta cifra sube en los casos de multirreincidencia.
La Policía Municipal documenta, desde hace dos años, las zonas más castigadas. El centro histórico, con numerosos edificios protegidos, es una de las zonas preferidas por los grafiteros.