La Comunidad de Madrid tendrá cinco nuevos parques de bomberos dependientes del gobierno autonómico, sumando un total de 27 en la región. A los 22 ya existentes se sumarán el de Cobeña, Loeches, Torrejón, Villarejo de Salvanés y Villanueva de la Cañada.
Este último es el más avanzado, con el 34% de la obra ya ejecutada. Estas instalaciones darán servicio directo a más de 192.000 vecinos de esos municipios. El gobierno regional busca con ello que que el 90% de la población pueda ser atendida en un plazo máximo de 10 minutos en caso de emergencia.
Así lo ha señalado, el consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid, Carlos Novillo, que ha visitado este martes el embalse de El Atazar, desde donde ha subrayado que "la carrera contra el tiempo en emergencias es esencial" y que ese margen de respuesta "marca la diferencia entre la vida y la muerte" en incendios forestales, siniestros en viviendas o accidentes de tráfico.
El consejero ha defendido que el despliegue responde al crecimiento demográfico y a la necesidad de que "toda la población se sienta atendida, independientemente de donde viva", con recursos operativos suficientes para intervenir con rapidez y eficacia.
El objetivo es mejorar los tiempos de respuesta y ampliar la cobertura en municipios de crecimiento residencial y zonas estratégicas del territorio.