La A-5 da un paso clave bajo tierra: el nuevo túnel quedará listo para enlazar con la M-30 a final de año
La obra civil encara su recta final mientras Madrid prepara la conexión definitiva entre ambos túneles
El soterramiento de la A-5 encara una de sus fases decisivas. Madrid ha culminado este verano los trabajos preliminares que permitirán preparar la conexión del nuevo túnel de la autovía con el subterráneo de la M-30 que discurre bajo la avenida de Portugal. La unión de ambas infraestructuras está prevista para finales de este año.
El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, ha visitado este lunes la zona para comprobar el final de una actuación que ha obligado a mantener cerrado durante agosto el túnel de la M-30 en sentido salida. La circulación ha quedado restablecida este mismo lunes.
Los trabajos han incluido la demolición de la losa de hormigón de la rampa de salida del túnel existente, la excavación hasta alcanzar la cota definitiva y la construcción de la nueva estructura que permitirá dar continuidad a los dos túneles.
Una de las actuaciones más destacadas ha sido la instalación de 14 vigas de 30 metros de longitud y gran tonelaje, que cubren por completo el vano situado entre los estribos norte y sur. Su colocación obligó a ocupar todo el ancho de la calzada y a realizar cortes de tráfico desde el pasado 3 de agosto.
Esta fase supone uno de los últimos grandes pasos de la obra civil del nuevo túnel de la A-5, cuya finalización está prevista para septiembre. A partir de entonces comenzarán los trabajos de urbanización del espacio que quedará liberado en superficie.
Pero todavía quedará una intervención especialmente relevante. El Ayuntamiento prevé realizar un nuevo corte de tráfico entre finales de noviembre y principios de diciembre para ejecutar la conexión física entre el nuevo túnel de la A-5 y el ya existente de la M-30.
Según ha explicado Carabante, el Consistorio trabaja con la empresa adjudicataria para que esta nueva afección sea lo más reducida posible. La intención es aprovechar las últimas semanas del año, cuando el tráfico disminuye de forma considerable, para acometer los trabajos.
Más de 100.000 metros cuadrados recuperados para la ciudad
El soterramiento de la A-5 supondrá también una transformación profunda de la superficie. La actuación permitirá eliminar una de las principales barreras urbanas de Madrid y recuperar más de 100.000 metros cuadrados para uso ciudadano.
Sobre este espacio se desarrollará el Paseo Verde del Suroeste, un corredor naturalizado de 3,2 kilómetros que conectará Madrid Río con la Casa de Campo y la Cuña Verde de Latina.
El proyecto busca además mejorar la conexión entre los barrios situados a ambos lados de la A-5, especialmente en los distritos de Latina y Moncloa-Aravaca, separados durante décadas por una vía por la que circulan actualmente alrededor de 80.000 vehículos cada día.
El Ayuntamiento estima que el soterramiento permitirá reducir un 90% los desplazamientos en superficie y, con ello, la contaminación asociada al tráfico. El espacio liberado contará con nuevas zonas verdes, itinerarios peatonales y ciclistas y mejores conexiones entre los barrios.
La actuación cuenta con una inversión de más de 410 millones de euros y afecta a más de 100.000 metros cuadrados, convirtiéndose en uno de los principales proyectos de regeneración urbana actualmente en marcha en Madrid.
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