El nuevo presidente de Chile, José Antonio Kast, ha recibido el saludo de miles de chilenos en el palacio de La Moneda, sede del Gobierno. Kast dice que ha encontrado un país peor de lo que pensaba.
"Un país con sus finanzas públicas debilitadas. Un país donde el crimen organizado y el narcotráfico han avanzado. Un país donde las familias se sienten abandonadas por el Estado", indicó el nuevo mandatario.
Kast es el primer mandatario de ultraderecha en el país desde el retorno a la democracia y el único que respaldó la continuidad del dictador Augusto Pinochet (1973-1990).
Acompañado de la primera dama, Pía Adriasola, Kast reiteró que ha instruido a sus ministros para que auditen todos sus ministerios en busca de presuntas irregularidades.
El mandatario que sucedió al progresista Gabriel Boric ha prometido instalar un "Gobierno de emergencia" enfocado en la seguridad pública y la economía, principales prioridades de la ciudadanía, pero advirtió que "esto no solo depende del Gobierno".
De 60 años, el nuevo presidente fue investido en la mañana de este jueves en una solemne ceremonia en el Congreso de Valparaíso, a la que acudieron parlamentarios de todos los partidos y una docena de jefes de Estado y de Gobierno del mundo, entre ellos el rey Felipe VI de España y el argentino Javier Milei.
"No puede gobernarse solo con ideas. Tiene que gobernarse con carácter y el carácter no es arbitrariedad. El carácter es estar dispuesto a hacer lo que hay que hacer aunque sea incómodo, aunque sea impopular, aunque cueste", cerró.