El rey Felipe reiteró este martes desde Ceuta la españolidad "irrenunciable" e "indiscutible" de la ciudad autónoma. Aseveró que "Ceuta es España y Ceuta es Europa" y abogó por que "quienes entraron irregularmente en nuestro país" regresen a "su lugar de origen lo antes posible".Así se pronunció en el último de los actos realizados en su primera visita a la ciudad ante más de 300 representantes de la sociedad civil.
Desde Ceuta, el jefe del Estado español insistió en señalar que la crisis de julio constituyó "una violación de nuestra frontera por una multitud de personas". Unos hechos que dijo habían generado "un shock para todos", especialmente para los ceutíes, pero también para "España entera". "Desde aquel día, os aseguro que no ha pasado uno solo sin teneros a los ceutíes en nuestro pensamiento. También a los melillenses", abundó.
El monarca ensalzó a la sociedad ceutí, de la que dijo que sigue dando "un gran ejemplo de civismo y tenacidad". Agradeció el cariño "abrumador" de los ceutíes y recogió sus demandas al apuntar que todas las autoridades del Estado y las fuerzas políticas deben estar "sin ambages ni medias tintas", a la "altura de nuestra ciudadanía".
En este punto, reiteró, "alto y claro", lo "obvio": "Ceuta y Melilla son una parte irrenunciable de la realidad política y nacional que es España". "La soberanía y la integridad territorial de nuestro país no son negociables: son indiscutibles. Y ante cualquier riesgo, nuestra obligación es su defensa", sentenció.El jefe del Estado español insistió a renglón seguido que "el Reino de España, y la Unión Europea, tienen voluntad" de mantener una "buena relación de vecindad" con Marruecos.
Una relación "de provecho y progreso para ambos lados de la frontera", explicó. "Esa relación ha de estar basada y sostenida siempre en la confianza y el respeto mutuos, y con el objetivo de promover la estabilidad, la paz y la seguridad regionales. Esto es deseable y lo creo necesario", añadió. Así, envió un mensaje al Reino de Marruecos al afirmar que "hacerlo posible exige buena fe por ambas partes. España, por su lado, tiene el firme propósito de seguir haciendo cuanto esté en su mano para que así sea", resolvió.
En sus palabras ante una numerosa representación de la sociedad ceutí, el Rey reiteró en numerosas ocasiones: "Ceuta es España y Ceuta es Europa". Y como ya ha hecho en otras ocasiones en las últimas semanas, insistió en que la frontera de Ceuta es la de la UE. Abogó en este punto por que "quienes entraron irregularmente en nuestro país" regresen a "su lugar de origen lo antes posible".
"Mientras estén entre nosotros, deberán ser tratados siempre con dignidad y humanidad, y con todas las garantías previstas por nuestras leyes. Pero también se les debe exigir un respeto escrupuloso a las normas de convivencia ciudadana", abundó. "Que cuando miremos atrás hacía estos días tan difíciles, podamos hacerlo con la tranquilidad y la satisfacción de haber hecho las cosas bien", pidió. Y trasmitió, "como jefe del Estado y como vuestro Rey", un mensaje de "serenidad y confianza". "Ceuta tiene ante sí un reto difícil, pero nos vamos a dejar solos ni indefensos", concluyó.