Tres años después de la puesta en marcha del uso de los pinganillos en el Congreso, una de las exigencias de Junts y ERC para arrancar la legislatura, su gasto asciende a 4 millones de euros. El presupuesto inicial para equipamiento de traducciones al catalán, gallego, euskera y valenciano fue de 12 millones y medio, pero debido a la escasa actividad actividad de la cámara se ha gastado menos de lo previsto.
La portavoz de Junts, Miriam Nogueras, es la única parlamentaria que traslada todos sus mensajes en catalán.