El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido en los años que ha durado la instrucción del caso Begoña Gómez la inocencia de su esposa, y ha insistido de forma vehemente en que todo se ha tratado de una persecución a su esposa por el hecho de ser la esposa del presidente de un gobierno de coalición progresista. La imputación de Gómez en 2024 derivó en los 5 días de reflexión, y en más de dos años de acusaciones al juez Peinado.
La instrucción comienza tras estas cartas de recomendación firmadas por Begoña Gómez al empresario Juan Carlos Barrabés.
Con Barrabés, Begoña Gómez codirigía una catedra en la universidad Complutense.
Los investigadores tiran del hilo y descubren las particularidades de esta catedra. Begoña Gomez no cumple los requisitios, pocos alumnos y lo más importante: fue creada tras algunas reuniones en el palacio de Moncloa.
Esto no se queda aquí. Bajo sospecha un software de la universidad a nombre de Begoña Gómez y la ayuda de la asesora de Moncloa.
Se empiezan a sumar delitos a la causa contra la esposa del presidente. Una causa que ha provocado un terremoto en el Gobierno. Desde entonces, la consigna del Gobiern: atacar al juez instructor.
En este tiempo, Begoña Gómez ha desfilado varias veces por los juzgados Ha pasado por la comisión de investigación de la Asamblea de Madrid, se le ha retirado el pasaporte y el presidente del Gobierno ha declarado como testigo.
Son algunos de los episodios del inédito caso que sienta a la esposa de un presidente de Gobierno en el banquillo de los acusados