Vídeo: REDACCIÓN / AGENCIAS | Foto:Telemadrid
(Actualizado

El Gobierno de Pedro Sánchez mantiene su apuesta por la cooperación con Marruecos pese a las fuertes tensiones diplomáticas surgidas durante la crisis de Ceuta. 25 días después de la llegada masiva de miles de personas a la ciudad autónoma, el Ejecutivo no ha llamado a consultas al embajador marroquí, una medida que sí adoptó en otras crisis diplomáticas.

Desde el inicio de la crisis, el Gobierno ha insistido en presentar a Marruecos como un socio estratégico y fiable para España. Sin embargo, todavía no se ha aclarado públicamente cuál fue el papel desempeñado por las autoridades marroquíes en la entrada de más de 70.000 personas en Ceuta, una situación que el propio presidente del Gobierno llegó a calificar como un ataque a la integridad territorial de España.

Sánchez culmina las vacaciones más largas de un presidente en 32 años: 27 días ininterrumpidos

El Gobierno mantiene su respaldo a Marruecos

Durante las semanas posteriores a la crisis, el Ejecutivo ha defendido que la relación con Rabat debe mantenerse y ha evitado elevar el conflicto al terreno de una crisis diplomática abierta.

Mientras tanto, desde Marruecos se han sucedido distintos mensajes y decisiones que han elevado la tensión con España. Entre las medidas adoptadas se encuentra la suspensión del acuerdo de extradición, mientras desde el país vecino también se han producido declaraciones sobre la posibilidad de reivindicar el control de Ceuta y Melilla.

Pese a este escenario, la posición del Gobierno español apenas ha variado. La ministra de Defensa fue una de las voces del Ejecutivo que respaldó de forma expresa a las dos ciudades autónomas durante la crisis.

Ayuso acusa al Gobierno de Sánchez de buscar "culpables" en vez de "soluciones" en la crisis de Ceuta

Diferencias con otras crisis diplomáticas

La respuesta del Ejecutivo contrasta con la adoptada en otros episodios de tensión internacional. En 2024, España llamó a consultas a su embajador en Argentina después de unas declaraciones del presidente argentino, Javier Milei, sobre Pedro Sánchez.

Un año después, en 2025, el Gobierno también recurrió a esta medida en el contexto de la crisis diplomática con Israel.

En cambio, 25 días después del comienzo de la crisis de Ceuta, el Ejecutivo no ha llamado a consultas al embajador de Marruecos.

La diferencia de criterio vuelve a situar en el centro del debate la relación entre España y Marruecos y la gestión del Gobierno ante una crisis que afectó directamente a la integridad territorial y a la seguridad de Ceuta.