Tres años después de la devastadora explosión en un edificio de la calle General Pardiñas, en el barrio de Salamanca, los trabajos de demolición encaran su fase final. El suceso, ocurrido en mayo de 2022 por un escape de gas, marcó para siempre a vecinos y trabajadores.
La deflagración provocó la muerte de dos operarios de fontanería, que quedaron atrapados bajo los escombros. Además, 17 personas resultaron heridas leves y una más sufrió heridas de carácter grave.
Tras el siniestro, el Ayuntamiento declaró el inmueble en "ruina parcial", obligando al desalojo de todos sus vecinos. Muchos de ellos, ante la imposibilidad de regresar a sus hogares, optaron finalmente por vender sus viviendas.
Ahora, tres años después de aquella explosión que sacudió el corazón del barrio de Salamanca, la demolición del edificio está prácticamente concluida. En su lugar se levantará un nuevo inmueble que, según el proyecto previsto, conservará parte de la esencia original del edificio.
El futuro del solar pasa ahora por la construcción de viviendas de lujo, poniendo fin a un largo proceso que comenzó con una tragedia y que avanza hacia una nueva etapa, lejos ya de los escombros y el recuerdo del siniestro.