La Sierra Norte de Madrid fue el fondo del mar. En Patones y El Atazar se han encontrado los fósiles marinos más antiguos de la región. Son restos de invertebrados de hace 460 millones de años.
Quienes pasean por las calles y campos serranos descubren la belleza de esta parte de la región, pero los geólogos además descubren la vida congelada en el tiempo, aprisionada entre capas de pizarra.
Los hallazgos de esta vida marina primordial no dejan lugar a dudas de que el paisaje fue bien distinto hace millones de años, sumergido y con la fauna de aquel entonces campando como ahora lo hacen vacas y cabras por prados y montes.
Los restos de braquiópodos, moluscos o trilobites atestiguan ese pasado marino de la Sierra Norte de Madrid. Un conjunto de fósiles que custodia el Museo Geominero y que ubica a la región en el mapa paleontológico.