Cocinar y comer en compañía y sin teléfono móvil genera mayor bienestar, emociones positivas y más alegría. Lo refleja un informe de la Sociedad Española de Neurología y la Universidad Rey Juan Carlos.
Un estudio en el que sólo el 2% de los participantes reconocían que comen sin utilizar dispositivos electrónicos. Comer solo y con el móvil genera aislamiento y tristeza. La alimentación y la tecnología no hacen buenas migas.
Comer en compañía, charlando, con comida casera y sin pantallas es el escenario óptimo para el cerebro y las emociones. Conversar y comer, cocinar junto a otras personas y comer y cenar en familia aumentan la alegría.
El informe La ciencia de lo que se cuece en la cocina analiza con inteligencia artificial el comportamiento de los españoles alrededor de la mesa. Comer es un placer, sobre todo en compañía. Y sin móvil al que atender. Los científicos proponen recuperar la atención plena en el acto de comer.