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La escalada del conflicto entre Irán y varios países de la región está dejando a miles de españoles bloqueados en Oriente Medio y países de Asia, tras el cierre del espacio aéreo y la cancelación masiva de vuelos, informan fuentes cercanas a afectados y agencias de viajes.

La situación ha provocado que quienes se encontraban de vacaciones o residiendo temporalmente en lugares como Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Omán o Catar se vean obligados a buscar rutas alternativas por tierra o mar para poder volver a España, debido a la falta de conexiones aéreas directas y a los retrasos e interrupciones en los aeropuertos regionales.

233 españoles, entre los 251 evacuados de Oriente Medio que han llegado a Madrid

Muchos afectados relatan una sensación de abandono y frustración por la “nula ayuda percibida por parte del gobierno español”, que según ellos no ha facilitado información clara ni opciones de retorno eficientes, lo que ha obligado a algunos a costearse vuelos más caros a través de terceros países o a desplazarse largas distancias por carretera hasta aeropuertos aún operativos.

Desde el Ministerio de Asuntos Exteriores, el jefe diplomático, José Manuel Albares, ha asegurado en rueda de prensa que el Ejecutivo mantiene operaciones de evacuación abiertas “por todas las vías posibles” y que hasta la fecha se han repatriado cerca de 6.000 españoles desde la región, aunque reconoce que aún quedan muchos ciudadanos esperando regresar.

Españoles llegados de Oriente Medio se quejan de falta de atención en las embajadas

La guerra, que ha alterado las conexiones entre Europa y Asia y ha cerrado gran parte del espacio aéreo en países del Golfo Pérsico, también ha desatado un efecto dominó en el transporte internacional, afectando a compañías como Emirates, Qatar Airways y Etihad, que habían suspendido sus operaciones durante fases de mayor tensión y ahora reanudan vuelos de forma limitada.

Mientras tanto, los españoles atrapados describen colas interminables en aeropuertos saturados, precios desorbitados en billetes alternativos y noches de espera en terminales, sin certeza de cuándo podrán regresar definitivamente a España.