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La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha censurado el "negocio político o económico" tras un antisemitismo potenciado por unos "movimientos totalitarios que siguen trabajando hoy" para "instalar en todo Occidente el odio a Israel y al pueblo judío con otros disfraces".

En su intervención en el acto en recuerdo del Holocausto organizado por la Comunidad Judía de Madrid y acogido por la Asamblea de Madrid, ha advertido de que estos movimientos que buscan promover el odio al judío lo hacen "utilizando universidades, ciclos culturales, boicoteando espectáculos deportivos, los medios de comunicación, plataformas audiovisuales y empresas colonizadas" además de "manifestaciones de aroma romántico con la revolución de trastienda".

"No vamos a contribuir al suicidio de nuestra civilización y del proyecto europeo y sí a recordar que nada ni nadie ha de estar por encima de la ley, que cada vida es sagrada y que sólo en el respeto a la pluralidad la convivencia puede darse como tal", ha remarcado Díaz Ayuso.

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Frente a ello, ha reivindicado el apoyo de su Gobierno y el "honor" de haber recibido en la sede de la Presidencia regional, la Real Casa de Correos, a víctimas de los atentados de Hamás del 7 de octubre y también el "más emotivo" momento de "volver a abrirle las puertas" a aquellos secuestrados que regresaron vivos.

NO EDUCAR EN EL ODIO

Díaz Ayuso también ha recalcado que uno de los compromisos de las administraciones públicas debe ser "no educar en el odio y el desprecio" porque los niños son "la mejor versión" de la sociedad para "entender las diferencias y el amor incondicional".

"Que nadie utilice a los niños y a los jóvenes como método para sembrar sociedades totalitarias en el futuro. Es inconcebible que esto pase y que encima se alimente con dinero público. Es podredumbre", ha advertido la mandataria, quien ha subrayado que tampoco es "concebible" tener que entender "el legítimo derecho a existir" del pueblo de Israel viéndolo "en un tren o en un barracón".

OSSORIO DESTACA LA MÚSICA COMO AGLUTINADOR

Este acto ha arrancado con la bienvenida por parte del presidente de la Asamblea de Madrid, Enrique Ossorio, quien ha centrado su intervención en el papel de la música como aglutinador, recalcando que Adolf Hitler trató de utilizarla como "arma al servicio de su ideología" y que por ello se decretó que los judíos "debían permanecer en silencio", no solo los compositores vivos sino que se prohibió reproducir las obras de los ya fallecidos.

Tras él han intervenido cuatro jóvenes judíos, que han reivindicado la importancia de la familia y destacado cómo fue "atacada" por el nazismo que arrancaba a padres de sus casas y que obligaba a niños a tener que "dejar de jugar para ser proveedores" de una casa ya rota.

Han incidido en la memoria como un "acto de voluntad colectiva" para que los horrores del Holocausto no vuelvan a repetirse.

Un de ellas ha lamentado que parece que "está perdiendo su fuerza de contención".

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"Por primera vez siento miedo", ha afirmado una de las jóvenes, que ha expuesto cómo vuelve a "escuchar gritos de 'muerte a los judíos'" en concentraciones.

Ha exigido que el 'Nunca más' no sea "un eslogan sino una realidad" y que se entienda que no hay que mirar al pasado "como si fuera una foto fija" sino como un "compromiso de no repetición".

ENCENDIDO DE VELAS

Tras ello ha tenido lugar el tradicional encendido de las seis velas en recuerdo del Holocausto. La primera de ellas ha sido por los seis millones de hombres mujeres y niños asesinados en guetos, bosques y campos de exterminio.

La segunda ha sido por la memoria de quienes asumieron el riesgo de informar la verdad de los acontecimientos, mientras que la tercera se destinó a los miembros de las diferentes minorías que padecieron la barbarie nazi como gitanos, homosexuales o prisioneros políticos españoles.

La cuarta se ha encendido en nombre de toda forma de resistencia y en honor de quienes perdieron sus vidas, la quinta por a preservación de la memoria de las víctimas del Holocausto y contra el negacionismo; y la última por los supervivientes que rehicieron sus vidas en Israel y en la diáspora "convirtiendo en realidad el ideal de una patria propia en la que los judíos pudieren ser iguales entre naciones".

Este ritual ha antecedido a la lectura de la oración 'El Malé Rajamim' y el minuto de silencio en homenaje a las víctimas del nazismo encabezado por el rabino principal de la Comunidad Judía de Madrid, Moisés Chicurrel.

Él ha mostrado su agradecimiento por poder estar en España, el lugar del que salieron sus ancestros "hace más de 500 años".

Chicurrel se ha preguntado cuánta gente judía será necesaria que muera para que se entienda que "cuando se persiguen judíos se persigue a toda la humanidad" y ha agradecido a la Comunidad y el Ayuntamiento su apoyo.

DENISE PAPO, SUPERVIVIENTE DE LA SHOAH

El acto ha contado también con el emotivo testimonio de Denise Papo, superviviente de la Shoah. Ella ha explicado que su testimonio es "doble" porque es el suyo y el de su hermana gemela que falleció recientemente.

Ella ha expuesto cómo es una superviviente de la represión nazi, pero no de los campos de exterminio. Ha narrado su experiencia en la Francia ocupada y las dificultades de su familia hasta que finalmente consiguieron cruzar a España "como polacas, no como francesas".

Ha puesto el foco en que por ese preciso momento de escapar del dominio nazi consiguieron que mantener su linaje y que su hermana y ella hubieran llegado vivas "muchas generaciones no existirían" a día de hoy.

ENCARGADA DE NEGOCIOS DE ISRAEL

Por su parte, la encargada de negocios de Israel, Dana Erlich, ha tomado la palabra y ha afirmado que en España se están viendo "pasos vistos en el 39 en Alemania" con la comunidad judía y ha lamentado que en este país se esté viendo como "la Historia se manipula, olvida y niega".

Así, ha apuntado a las "atrocidades vistas el 7 de octubre" que están siendo "negadas" reflejando que no se han terminado de "entender las lecciones que se pensaba que se habían aprendido" a raíz del Holocausto. Ha alertado de "pintadas" y "señalamiento a locales judíos, destrucción de tumbas, "discriminación de deportistas o académicos" y "generalización de un pueblo entero llamando al boicot general".

"Hay una normalización y legitimación del odio", ha recalcado.

Es por esta situación por la que entiende que no se puede estar en un "acto tan importante" y solo mirar al pasado sin reprochar los "discursos de odio de representantes oficiales, en escuelas, en la prensa en las redes sociales".

"No podemos quedarnos en silencio y dejar que el odio y el miedo ganen de nuevo, que la intimidación nos controle de nuevo", ha apostillado para rematar afirmando que "llamar al boicot generar es antisemitismo" y que el "antisionismo es antisemitismo".

Por último, ha agradecido el "mensaje tan claro" de Ayuso en defensa del pueblo de Israel