La Comunidad de Madrid tendrá un espacio para recordar a las víctimas del terrorismo. Será el Centro Interactivo para la Memoria de las Víctimas, estará ubicado en la carrera de San Jerónimo y contrará con el cilindro del memorial del 11-M como gran símbolo. El Consejo de Gobierno ha aprobado la inversión de casi 2,2 millones de euros para su ejecución: se estrenará en 2027.
El Centro Interactivo para la Memoria de las Víctimas del Terrorismo en la Comunidad de Madrid mantendrá especialmente una vinculación con el espacio de homenaje y recuerdo de los atentados del 11 de marzo en la estación de Atocha. Se instalará una réplica a pequeña escala del cilindro que formó parte del memorial original, elaborada con ladrillos procedentes de la estructura desmontada, han avanzado desde el Ejecutivo regional.
El espacio, que contará con una superficie de 1.700 metros cuadrados, estará ubicado en el número 13 de la Carrera de San Jerónimo, actualmente sede de la Viceconsejería de Justicia y Víctimas de la Comunidad de Madrid.
Se trata del edificio del antiguo Banco de Madrid, obra del arquitecto Antonio Bonet (1959-1964), que tiene un nivel de protección en el Catálogo de Edificios Protegidos del Ayuntamiento de Madrid. Sus instalaciones ocuparán tres plantas, entre las que se distribuirán las áreas de exposiciones, un salón de conferencias con equipamiento audiovisual y dos salas polivalentes.
Asimismo, una cuarta planta albergará una zona de trabajo destinado a las asociaciones de víctimas de la Comunidad de Madrid, ha indicado el consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín.
Uno de los aspectos más destacables en el diseño es la utilización de paneles textiles retroiluminados. Asimismo, el proyecto se articula en torno a un gesto simbólico esencial: un punto de luz por cada una de las víctimas del terrorismo fallecidas.
El recorrido comenzará con un panel iluminado sobre la historia del terrorismo en España, que dará acceso al itinerario permanente.
El espacio dedicado a las muestras temporales reunirá objetos personales cedidos por los familiares de las víctimas, entre ellos la batería del concejal Miguel Ángel Blanco, secuestrado y asesinado por ETA en 1997 y el monopatín del joven Ignacio Echeverría, asesinado en los atentados yihadistas de Londres de 2017.
Además, la zona central del edificio contará con un conjunto de luminarias suspendidas del techo, distribuidas a lo largo de los tres niveles principales del Centro, en recuerdo de los fallecidos en atentados terroristas y un espacio polivalente acristalado equipado con una pantalla para la proyección de documentales y material de archivo que podrá acoger conferencias, presentaciones y otras actividades organizadas por la Comunidad de Madrid o por las asociaciones.
La planta primera tendrá una finalidad didáctica, con biblioteca, sala inmersiva y áreas para talleres a disposición de todos los usuarios.
A lo largo del año se programarán diversas actividades destinadas a los más jóvenes, además de presentaciones, debates y otros encuentros.
Durante la presente legislatura, la Comunidad de Madrid ha destinado 95 millones de euros a ayudas dirigidas a las víctimas.
La creación de este Centro Interactivo quiere dar cumpliemiento a la Ley para la Protección, Reconocimiento y Memoria de este colectivo y se concibe como un espacio "dedicado al recuerdo, el conocimiento y la difusión de la historia del terrorismo en España, en el que las personas afectadas, sus familias y las entidades que las representan tendrán un papel protagonista".