El azulejo en Lisboa, una historia que recorre la ciudad

Azulejos en Portugal
Azulejos en Portugal |Archivo

Todos tenemos azulejos en alguna parte de nuestra casa pero seguro que desconoces completamente su historia, y es que esta palabra viene del árabe hispano ‘Al-zuleique’ que significa ‘pequeña roca pulida’ y su utilización fue muy similar al del mosaico romano.

Este elemento se introdujo en la Península Ibérica en el siglo VII a través de al-Andalus y pronto se convirtió en la solución perfecta para muchas construcciones por su durabilidad, impermeabilidad y su fácil limpieza.

Pero donde el azulejo se convirtió en un indispensable a partir del siglo XVI, tanto dentro como fuera de los edificios, es en Portugal que los adoptó de una forma especial y los utilizó en paredes, pavimentos y techos contando verdaderas historias.

Fachada de azulejo en Portugal |Archivo
El Museo Nacional del Azulejo contiene más de 7000 entre las que se encuentran azulejos españoles, holandeses, ingleses o alemanes.

Con solo pasear por la ciudad de Lisboa te puedes hacer una idea de su importancia y puedes deleitarte con un sinfín de modalidades diferentes que la convierten en un lugar único en el mundo y es por eso que, aquí, se encuentra el Museo Nacional del Azulejo donde podrás conocer a fondo su historia y ver cómo ha ido evolucionando con el paso del tiempo creando diferentes estilos.

Museo Nacional del Azulejo, Lisboa |Archivo

El museo se encuentra en el convento Madre de Deus, un edificio de estilo manuelino que alberga más de 7000 piezas entre las que se encuentran azulejos españoles, holandeses, ingleses o alemanes.

La entrada para los adultos cuesta 5 euros y 2,50 euros para los estudiantes y mayores de 65 años.

El metro, un verdadero museo del azulejo en Lisboa

A pesar de esta visita, no puedes perderte las verdaderas obras de artes que se encuentran por las calles de Lisboa y que algunas de ellas verás sin quererlo, como las que hay en el metro de la ciudad, el lugar perfecto para muchas ciudades para mostrar sus mejores elementos ya que suele ser visitado por cientos de turistas.

En el caso de Portugal no iba a ser de diferente y qué mejor que decorarlo con azulejos, es especialidad de la casa.

Metro de Lisboa |Archivo

María Keil que junto a su marido, el arquitecto Francisco Keil do Amara, tuvieron la idea original de adornar las paredes con azulejos, fue la elegida para crear los espacios de 19 estaciones en los años 60 y décadas más tarde, diseñó de nuevo la estación de São Sebastião aunque también se han ido sumando otros artistas a estas creaciones.

Como el diseñador António Antunes, que redecoró la estación del metro del aeropuerto en 2014.

Saliendo del subsuelo, el Palacio Nacional de Sintra, Patrimonio Mundial de la Unesco, también es un gran ejemplo puesto que sus paredes están cubiertas de algunos de los azulejos más antiguos y mejor conservados del país. Se encuentra en el Parque de Monserrate, Sintra, y la entrada a este palacio cuesta 10 euros para los adultos y 8,50 euros para los jóvenes y mayores de 65 años.

El Palacio de los Marqueses de Fronteira, un lugar poco visitado por los turistas

Y cómo olvidar el Palacio de los Marqueses de Fronteira, un lugar poco conocido para los turistas pero que esconde una gran exposición de azulejos en estancias como la sala de las Batallas, que tiene paneles que representan escenas de la 'Guerra de Restauración portuguesa' o en jardines, con revestimientos cerámicos que reviven costumbres de cada estación del año.

Palacio de los Marqueses de Fronteira |Archivo

El precio de la visita a todas las zonas abiertas al público es de 11 euros pero si solo te interesa pasear por sus jardines la entrada se reduce a 6 euros.

Recuerda que si vas a viajar a Lisboa tienes a tu disposición la 'Lisboa Card' con la que podrás utilizar gratis el transporte público así como entrada gratuita o descuentos en algunos museos o lugares de interés.

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