Vídeo: Redacción | Foto:Telemadrid
(Actualizado

El Campo de concentración de Neuengamme, en Hamburgo, fue uno de los campos de concentración más grandes, más desconocidos y más siniestros de todo Alemania.

Un lugar de horror para las 100.000 personas que fueron recluidas aquí y donde murieron más de la mitad de ellos, entre ellos, cientos de españoles que fallecieron por las malas condiciones de vida, hambre, enfermedades y, también, asesinatos.

Estos prisioneros que venían de todos los países ocupados de Europa, llegaban a Neuengamme para trabajar hasta prácticamente la muerte.

Y en este campo de concentración se conserva, entre otra muchas cosas, un vagón de la época en el que llegaban los capturados y lo primero que nos llama la atención es conocer que dentro de ese pequeño espacio podían viajar durante días hasta 50 personas.

Días en los que ni comían ni bebían, y casi no tenían espacio para respirar.

Una vez que llegaban aquí, los guardias les sacaban violentamente a un lugar completamente nuevo y desconocido para ellos donde eran obligados a despojarse de todas sus pertenencias: ropa, alianzas, fotografías... todo era entregado. Luego se les cortaba el pelo y se les vestía con ropa del campo antes de ser distribuidos por los diferentes barracones.

"Lo peor de todo es que los presos que estaban fuera, sabían lo que pasaba dentro"

En Neuengamme también se realizaron las primeras pruebas de lo que más tarde serían las cámaras que gas que acababan con la vida de cientos de personas en los campos de todo Alemania.

"Lo peor de todo es que los presos que estaban fuera, sabían lo que pasaba dentro. Sabían que el que entraba, no salía", nos ha contado nuestro madrileño ..

Y para no olvidar todo sucedido y no olvidas a todas las personas que perdieron la vida en un lugar de horror como este, aquí hay un gran monumento en su memoria con todos los nombres conocidos de los presos que pasaron por Neuengamme.

La entrada a este campo de concentración es completamente gratuita y su visita el altamente recomendable.