Contemplando el techo del mundo
Madrid/ Gracias al teleférico de Quito subimos a 4.100 metros de altura hasta la cumbre del Pichincha, el volcán icónico de los quiteños.
Aquí cuesta respirar si no estás acostumbrado a vivir en altura. El cambio brusco de temperatura y la falta de oxígeno puede afectar a personas con problemas cardiacos o respiratorios y a los bebés.
El viaje merece la pena. Desde esta cumbre contemplamos la ciudad de Quito y parte de la cordillera de los Andes, incluido el volcán Chimborazo, considerado el punto de la tierra más cercano al sol.
También te puede interesar
Lo último
Fuerzas de seguridad del Estado
Sindicatos de Policía y Guardia Civil se encierran en Interior para pedir una jubilación "digna"