Una comunidad de vecinos del distrito madrileño de Hortaleza lleva varios días sin suministro de agua después de que una grave avería en una vivienda haya provocado filtraciones, inundaciones y daños estructurales en distintas zonas del edificio.
La situación afecta tanto a los residentes como a varios locales comerciales. Entre ellos se encuentra una peluquería que debía abrir sus puertas el pasado mes de junio y cuyos propietarios han visto paralizado el proyecto tras el derrumbe de parte del techo a causa de una importante gotera.
"Íbamos a abrir en junio, pero ya no hemos podido. El martes se volvió a inundar el local y era la quinta vez que ocurría", explica Joaquín, uno de los socios del negocio. Según relata, las filtraciones no solo han afectado al establecimiento, sino también a sótanos, viviendas y zonas comunes del inmueble.
Los bomberos y la Policía acudieron al lugar después de que una gran cantidad de agua comenzara a caer por el edificio. Sin embargo, la reparación de la avería sigue sin realizarse. Los vecinos aseguran que el origen del problema se encuentra en el baño de una vivienda situada en la primera planta.
Las consecuencias son visibles en distintos puntos de la finca. En el sótano aún quedan charcos y numerosas manchas de humedad. Según los residentes, el agua ha llegado a filtrarse por paredes, bajantes y fachadas.
"Ha inundado el local de la planta baja hasta el punto de que el agua salía por las paredes", relata una de las vecinas afectadas. La comunidad sostiene que la humedad ha recorrido varias zonas del edificio y que los daños son cada vez más evidentes.
Ante el riesgo que supone la situación, los bomberos recomendaron el corte del suministro de agua de todo el inmueble, una medida que mantiene a decenas de vecinos sin acceso a un servicio básico desde el pasado martes.
"Para beber tengo que comprar agua y para asearme me ayudan amigos y vecinos", explica Roberto, uno de los residentes afectados. En su vivienda acumula garrafas y cubos para afrontar el día a día mientras continúa el corte.
El abogado de la comunidad señala que el origen del conflicto se prolonga desde hace tiempo y asegura que se han realizado gestiones ante distintas administraciones y organismos públicos. Según explica, la situación es especialmente compleja porque afecta a una persona con problemas de salud mental, por lo que los vecinos reclaman que reciba la atención y asistencia adecuadas.
Los residentes denuncian sentirse desamparados y consideran que ninguna de las vías emprendidas hasta ahora ha permitido resolver definitivamente el problema. Mientras tanto, continúan sin agua y observan cómo los daños materiales siguen aumentando en el edificio.
La comunidad reclama una solución urgente que permita reparar la avería, recuperar el suministro y evitar que las filtraciones sigan deteriorando viviendas, locales y zonas comunes.