Vídeo: EVA S. CUESTA | Foto:Telemadrid
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Un perro ha segado en dos brutales ataques un legado familiar en Hoyo de Manzanares. El pequeño rebaño de cinco ovejas de Verónica, mantenido con cariño como recuerdo vivo de sus abuelos, fue encontrado sin vida este fin de semana en la finca donde pastaban tranquilamente "toda la vida".

"Eran la herencia viva de mis abuelos y las cuidábamos con mucho cariño", declara una apenada Verónica. Los animales, que se encontraban en excelentes condiciones, fueron atacados con una ferocidad que ha dejado a la familia destrozada y ha sembrado inquietud en la zona.

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Las evidencias en el terreno narran una historia de fuerza y determinación por parte del animal agresor. En un primer intento, habría entrado escarbando bajo la puerta principal. Tras ser repelido, regresó para el ataque mortal, moviendo "piedras de grandes dimensiones" y colándose por debajo de la alambrada. En el suelo, quedan las marcas de la lucha: pasto aplastado, restos de lana y el lugar donde "la pobre oveja ha tratado de defenderse".

Una prueba clave ha sido localizada: excrementos que, según Verónica, "no pertenecen a oveja" y que podrían ser del can que está "acechando" en la zona. "Todo apunta que sea del can que ha matado al rebaño. Esto es una prueba más que puede darnos alguna pista sobre este animal salvaje", explica.

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Ante la tragedia, Verónica ha querido reconocer el trabajo de las autoridades. "Sí que me gustaría agradecer tanto al Ayuntamiento de Hoyo de Manzanares como a los forestales el trabajo que han realizado, la ayuda y la rápida reacción que están teniendo". Su mayor esperanza ahora es que "pronto puedan localizar a este animal para que no vuelva a suceder lo que ha ocurrido".

Mientras las investigaciones y las batidas para localizar al animal continúan, el legado pastoril de la familia ha quedado truncado. Lo que era un vínculo tangible con sus raíces y un cuidado homenaje a sus abuelos ha sido devorado, literalmente, por la tragedia y los buitres, dejando un profundo dolor y una finca en silencio.