La salida procesional de María Santísima del Dulce Nombre en su Soledad ha dejado uno de los momentos más sobrecogedores del Jueves Santo en Madrid, tras partir sobre las 17.30 horas desde la iglesia de San Pedro el Viejo.
La mayor altura del paso de palio ha obligado a los anderos a realizar una maniobra especialmente exigente: arrodillarse para poder salvar la puerta del templo mientras soportaban el peso de la estructura.
El paso de la Virgen cuenta con 48 anderos y 8 reservas, que acompañan a la imagen a lo largo de un extenso recorrido por el centro histórico de la ciudad.
El acompañamiento musical corre a cargo de la Asociación músico-cultural La Lira de Pozuelo de Alarcón, que aporta un tono solemne y emotivo al discurrir del palio por las calles madrileñas.
La Hermandad de Jesús El Pobre y María Santísima del Dulce Nombre en su Soledad, que reúne a unos 1.400 hermanos, vuelve a destacar por ser la que más nazarenos congrega en el centro de Madrid. Vestidos con sus características túnicas moradas y capirotes, los penitentes acompañan a la Virgen en una procesión cargada de emoción, fe y esperanza.
El itinerario recorre enclaves históricos como la calle Mayor, la Plaza de la Villa, la Catedral de la Almudena o la Plaza Mayor, en un trayecto que se prolonga durante cerca de siete horas y que cada año deja imágenes imborrables en la capital.