Vídeo: REDACCIÓN | Foto:Telemadrid
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Durante esta última semana ha estado circulando por las redes un vídeo de una vecina en el parque Fuente del Berro en el que muestra cómo dos empleados de una empresa externa al Ayuntamiento de Madrid matan cotorras con carabinas de aire comprimido. Asociaciones de animalistas y asociaciones de vecinos están en contra de esta forma de actuar.

Por su parte, el pasado mes de mayo, el Ayuntamiento puso en marcha el plan municipal para la reducción de la cotorra argentina. Para ello licitó un contrato en febrero, el cual se adjudicó a Matinsa y Dypsa por 2.930.097,49 euros, un servicio que tendrá una duración de 23 meses. Contempla un conjunto de actuaciones para gestionar y controlar su presencia en la ciudad, donde habita el mayor número de cotorras de España.

El Ayuntamiento confirma a Madrid Directo que el uso de carabinas está recogido en el plan para "situaciones excepcionales" y que se ciñe a la autorización de la Comunidad de Madrid, pero siempre en recintos acotados. Las empresas actuaban en el parque que se había cerrado al público de 9:00 a 12:00 horas para proceder, por lo que los autores de la grabación se han saltado las medidas de seguridad establecidas. El grueso de las operaciones se ha realizado y continuará llevándose a cabo en la ciudad con cañón lanzaredes y red de libro.

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¿Especie invasora o especie introducida?

La población de cotorra argentina ha aumentado un 85% desde el año 2015 y un 665% si se tiene como referencia el año 2005. Son vectores de transmisión de enfermedades y el peso que alcanza el nido sobre las ramas de los árboles ponen en riesgo la seguridad de los ciudadanos en caso de desprendimiento, ya que llegan a pesar entre 40 y 50 kilos, pero pueden llegar a los 200.

El número de quejas vecinales se ha incrementado un 136% desde 2018, siendo Latina (2.229), Usera y Carabanchel (2.547) los distritos donde más número de cotorras se han registrado. Suponen un riesgo para las especies autóctonas por la competencia del alimento. No tienen un comportamiento agresivo, pero de todas formas acaban desplazando a otras aves, como los gorriones.

Pero además de la esterilización que proponen muchos activistas, ¿existen otros métodos más éticos para acabar con la especie? Miguel Ángel Hérnández, portavoz de Ecologistas en Acción señala que la técnica del cañón lanzarredes y la de red de libros son métodos de trampeo que permiten capturar a los animales con vida.

Aparte de eso, explica que si se hace con tiempo se puede retirar los nidos de los árboles o incluso los huevos, como se está haciendo en otras ciudades como Barcelona. “Es importante engañarlas sustituyendo esos huevos por otros infértiles, para que no hagan una puesta de reposición y se pierdan la temporada de cría”.