El Centro Municipal de Acústica de Madrid pone a prueba el ruido de los vehículos
Comprobamos cómo se miden las emisiones sonoras
En la lucha contra la contaminación acústica, Madrid cuenta con una herramienta fundamental: el Centro Municipal de Acústica, donde se realizan exhaustivas mediciones para garantizar que los vehículos que circulan por la capital no superen los límites de ruido permitidos.
Hemos visitado sus instalaciones para conocer de primera mano cómo trabajan los técnicos municipales para controlar las emisiones sonoras de los vehículos pesados. "Vamos a comprobar a este camión la potencia acústica que se ajusta a lo que homologó el fabricante cuando lo puso en funcionamiento", nos explica Víctor, uno de los técnicos del centro.
Lo que a simple vista parece una pista de pruebas convencional se transforma, cuando comienzan las mediciones, en algo similar a un estudio de grabación. "Son diez micrófonos subidos a los trípodes y están simulando un semicasquete", detalla Víctor mientras señala el despliegue técnico dispuesto.
Esta disposición permite captar con precisión el sonido emitido por el camión desde diferentes ángulos, garantizando que la medición sea lo más exacta posible.
El proceso de verificación consta de cuatro mediciones diferentes que analizan distintos aspectos del funcionamiento del vehículo. La primera de ellas se realiza con el vehículo parado, pero antes surge una pregunta clave: ¿qué significa el número 97 dB que aparece en la ficha técnica?
"Eso es la potencia acústica que se homologó cuando el fabricante hizo este vehículo", aclara Víctor. En otras palabras, si durante las pruebas el camión supera esa cifra, estaría incumpliendo la normativa y no podría circular.
Durante esta primera prueba, "va a poner el camión a 1650 rpm y comprobamos que el ruido es correcto", confirma el técnico mientras los micrófonos registran los datos.
La segunda medición se centra en un elemento crítico: el sistema de frenado. "Medimos el freno y el circuito neumático. Estos vehículos de más de 3500 kilos están obligados a tener un circuito neumático para el sistema de frenado; ese circuito neumático, si no está bien mantenido, genera acústicamente un ruido escandaloso", advierte Víctor.
La tercera prueba profundiza precisamente en este aspecto. "Ahora estamos midiendo el circuito neumático del camión; cuando está totalmente cargado hace una descarga, entonces ese sonido lo analizamos", explica otro de los trabajadores mientras el sistema de frenado libera presión.
Llegamos a la cuarta medición, la que determinará si el vehículo supera o no los límites establecidos. Ana sigue atentamente los resultados: "Esos son los niveles sonoros que está dando cada uno de los micrófonos. Ya hemos terminado. Nos dice que está listo para calcular y efectivamente, podemos comprobar que tenemos 92,9 dB, 93", confirma con satisfacción.
Por último, se realiza una medición adicional con el vehículo en marcha, simulando condiciones reales de circulación. El resultado es el mismo: aprobado.
Este camión concreto ha superado todas las pruebas, lo que significa que está preparado para circular y, esperemos, en una ciudad concienciada en la contaminación acústica.
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