La pasión, el talento y la determinación no entienden de edades. Así lo demuestran las historias de Salva, un niño de cinco años que encontró en las motos su mayor ilusión, y Álvaro, un pequeño de siete años, autista y escritor, que ha logrado publicar su primer libro ilustrado.
Todo comenzó cuando el padre de Salva veía una carrera de MotoGP. Con apenas tres años, el niño expresó su deseo de subirse a una moto, lo que llevó a su familia a buscar una escuela adaptada para su edad.
Tras empezar con una bici de equilibrio, Salva demostró rápidamente su habilidad y hoy disfruta de competir, poner marchas y mejorar día a día, siempre bajo la mirada orgullosa de sus padres.
Por otro lado, la historia de Álvaro nace en casa como un juego familiar. Su madre quiso explicarle su autismo a través de un cuento, animándole a que él mismo realizara los dibujos.
La sorpresa llegó cuando el niño ordenó sus ilustraciones y pidió que ese fuera su libro de cumpleaños.
Ambos casos reflejan que todos los niños son extraordinarios y que, con apoyo, confianza y amor, pueden desarrollar capacidades sorprendentes desde edades muy tempranas.