Indudable es que Madrid recibe miles de visitantes a lo largo del año. Esto hace que en muchas ocasiones transitar por el centro sea una tarea compleja.
Para Miguel Lago hay tres tipos de visitantes. El primero es el turista nacional, el que viene con entradas para algún musical, se aloja en casa de un familiar y viene dispuesto a comer un buen bocadillo de calamares.
El segundo es el internacional, no tiene pérdida ya que el diferencia por llevar manga corta y bermudas, independientemente de la época del año.
Y, en tercer lugar el turista madrileño, el que “vive más allá de Parla” y sube a Madrid al menos una vez al año: en festivos, puentes o navidades.