Uno de los grandes problemas a los que se enfrentan las personas mayores es la soledad no deseada. Un ejemplo de ello fue Paquita, una mujer que no tenía familiares, ya que sus hijos Alicia y Guillermo fallecieron antes que ella.
Cuando Paquita acudía al banco conoció a Lola, con quien creó una gran relación. Paquita decidió irse a una residencia, y Lola acudía a visitarla frecuentemente.
Paquita decidió poner en su testamento que lo que ella tenía fuera destinado a una fundación social, y así nació la Fundación Alicia y Guillermo.
Esta entidad busca promover el “envejecimiento digno y saludable y reducir las situaciones de soledad”. Esto lo llevan a cabo a través de talleres y otras actividades para los más mayores.