Los "neveros" eran pozos en los que se enfriaban los alimentos y bebidas en cualquier época del año, un invento del que fueron pioneros los madrileños de Siglo de Oro.
Felipe III, fue quien descubrió la funcionalidad de los neveros y creó "La Compañía de Abastos de Nieve", que se mantuvo hasta el siglo XIX, los boleros trasladaban la nieve hasta los neveros y allí se guardaba el hielo.
El hielo era acumulado en toneladas y separado con paja, u otros materiales, con el objetivo de poder trasladarlo a Madrid durante los meses de más calor.