El partido de la fase previa de la Copa del Rey entre el Atlético Unión Güímar y el Sporting Hortaleza, suspendido el domingo después de que el conjunto madrileño entendiera que no se daban las condiciones de seguridad para que se disputara, se disputará "en terreno neutral y a puerta cerrada" en el campo de fútbol
El Peñón de Puerto de la Cruz el domingo 11 de octubre a las 12:00 horas horario insular (13:00 CET), según ha decidido este martes el Juez Único de Competiciones No Profesionales de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF).
Tras estudiar el acta del partido, el Juez Disciplinario Único desestimó las alegaciones formuladas por el Atlético Unión Güímar y la AD Sporting Hortaleza, respectivamente, y acordó dar traslado al el Juez Único de Competiciones No Profesionales "para la adopción de la resolución competicional que corresponda".
En dichas resoluciones se descartó que la conducta de la AD Sporting Hortaleza constituyera incomparecencia y se rechazó la pretensión de declarar perdida la eliminatoria al Atlético Unión Güímar, "considerando que el encuentro suspendido debe disputarse y que corresponde a este órgano competicional determinar su fecha, lugar y condiciones de celebración, sin perjuicio de la anunciada incoación de un procedimiento disciplinario extraordinario para depurar las eventuales responsabilidades derivadas de los incidentes producidos".
Asimismo, en su resolución, el juez expolica que "la presente resolución no tiene por finalidad investigar y, en su caso, sancionar los incidentes ocurridos, lo que será objeto del procedimiento disciplinario extraordinario cuya incoación ha sido anunciada en las resoluciones del Juez Disciplinario Único dictadas en fecha 6 de octubre de 2026".
"Esta resolución no tiene carácter disciplinario sino competicional. Su objeto se ciñe exclusivamente a determinar en qué condiciones ha de disputarse el encuentro después de que las resoluciones del órgano disciplinario hayan descartado que, como cada club solicitó, se sancionase al otro con la pérdida del encuentro o de la eliminatoria", agrega.
Recuerda que el encuentro fue suspendido antes de su comienzo y que "habiéndose producido un resultado de 1-0, favorable al equipo local, en el encuentro de ida, la nueva celebración del encuentro suspendido de vuelta se antoja la solución más respetuosa con el fin de preservar el normal desarrollo de la competición".
Ademas estima que "existe tiempo material para su celebración antes de la fecha prevista para el comienzo de la siguiente eliminatoria, fijada los días 27, 28 y 29 de octubre de 2026".
Por ello entiende que "la celebración en un terreno neutral permite situar el encuentro en un escenario distinto de aquel en el que se produjeron los incidentes, mientras que su celebración a puerta cerrada debería contribuir a reducir el riesgo de producción de nuevos episodios de amenazas, intimidación o violencia relacionados con la presencia de espectadores. Ambas medidas resultan complementarias y proporcionadas a las circunstancias excepcionales de este caso y tienen como única finalidad posibilitar que la eliminatoria se pueda celebrar con las debidas garantías para sus participantes".
En consecuencia, el juez agrega que "procede acordar que el encuentro se dispute en terreno neutral y a puerta cerrada, en el campo de fútbol El Peñón de Puerto de la Cruz".
Esta decisión "tiene naturaleza exclusivamente competicional y no constituye una sanción ni, por supuesto, pretende anticipar en modo alguno el resultado del procedimiento disciplinario extraordinario que habrá de ser incoado por el órgano disciplinario".
El autobús del equipo madrileño fue apedreado en las inmediaciones del campo municipal José Ramos de Tasagaya por parte de varios seguidores del cuadro canario y luego, ya en la instalación, y después de momentos de tensión entre los componentes de ambos bloques, el equipo madrileño optó por no jugar al entender que no se había producido un despliegue policial que garantizase su seguridad.
Varias unidades de la Guardia Civil hicieron acto de presencia en las gradas y, tras la suspensión definitiva del choque, escoltaron al conjunto madrileño hasta el autobús mientras aficionados del Güímar increpaban a los jugadores.
El Sporting Hortaleza, que ganó en su feudo en la ida por 1-0 ante un rival que se quedó con ocho efectivos, tuvo que abandonar el campo escoltado por las fuerzas de seguridad con destino al aeropuerto, con lo que ahora la situación de la eliminatoria queda en manos del organismo disciplinario correspondiente de la RFEF.