El futbolista coreano Kang-in Lee aterriza en el Atlético de Madrid dispuesto a tirar la puerta abajo. Lo primero que llama la atención es su gran golpeo de balón. Su pie izquierdo es diferencial, ya sea asistiendo o anontado goles.
Eso sí, que nadie espere a un jugador de grandes cifras. Su mejor temporada fue la 2024-25 con siete goles y seis asistencias en 49 partidos con el PSG.
Otra gran virtur del delantero asiático es su desequlibrio. Regatea por puro talento. Habilidoso en espacios reducidos y con capacidad para cambiar los partidos.
A todas estas virtudes hay que añadir la polivalencia. Puede sumar desde ambas bandas, ser segunda punta e incluso en momentos puntuales ser mediocentro.