Vídeo: Redacción | Foto:Telemadrid
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La eterna sonrisa de Carlos Alcaraz es la clave de su éxito. Dentro de la pista y fuera de ella. La sonrisa como terapia para ser el mejor de la historia, a su manera.

El tenis de Alcaraz es ganar, divertirse, disfrutarlo, saborearlo y dar espectáculo.

Tan diferente como su manera de entender la vida. Muy alejado del estereotipo de los sacrificios del deporte de élite. Necesita olvidarse del tenis por unos días. Aislarse en su entorno como terapia mental.

Rinde como nadie y disfruta como ninguno. Antes de empezar un partido y después de ganarlo.

Aún quedan muchas celebraciones, muchos partidos por ganar para sentarse en la mesa de los más grandes. Una mejora que siempre pasa por seguir sonriendo.