La tertulia del Alabardero y el premio más insólito: una tiza para el “tonto contemporáneo”

  • Una broma cultural que hoy sería impensable, pero que marcó una época
Foto: TELEMADRID |Vídeo: Telemadrid

La Taberna del Alabardero fue durante años algo más que un comedor con historia: también funcionó como punto de encuentro para una tertulia con sello propio. Allí se hablaba de política, sociedad y actualidad con el tono de otra época: más ironía, más retranca… y un ritual que, visto con ojos de hoy, sería difícil de sostener.

La Taberna del Alabardero, medio siglo de historia a los pies del Teatro Real
La Taberna del Alabardero, medio siglo de historia a los pies del Teatro Real
La Taberna del Alabardero, medio siglo de historia a los pies del Teatro Real

La Taberna del Alabardero, medio siglo de historia a los pies del Teatro Real

Porque en ese ecosistema de conversación y complicidades nació un premio tan peculiar como polémico: el del “tonto contemporáneo”. Un galardón que no pretendía ser lujoso ni solemne. Todo lo contrario.

La gracia, y el mensaje, estaba en el símbolo. El “trofeo” no era una placa ni una estatuilla: era una tiza. Un objeto mínimo, casi escolar, asociado a la imagen clásica del alumno señalado, la pizarra y el castigo de “copiar y pensar”. Un reconocimiento en clave de broma que buscaba provocar una sonrisa y subrayar el valor de reírse de uno mismo.

Programas Completos

Más de Historia