La Escuela de Hostelería se ha convertido esta semana en un nodo estratégico de la cultura gastronómica al acoger el 15º Campeonato de los Mejores Quesos de España.
Desde primera hora de la mañana, decenas de catadores profesionales han participado en un exigente proceso de evaluación organoléptica.
Según ha explicado el director del certamen, cada juez degusta cerca de 100 quesos diarios distribuidos por categorías, siguiendo un protocolo riguroso que garantiza objetividad, trazabilidad y coherencia en los resultados. En total, el campeonato ha puesto sobre la mesa 895 referencias, lo que evidencia la riqueza y diversidad del patrimonio quesero español.
“No es algo genético, es aprendizaje”, ha subrayado la organización, recordando que cualquier profesional con disciplina y método puede desarrollar las competencias necesarias para identificar matices como la textura mantecosa, el sabor lácteo o los sutiles regustos a frutos secos que definen a los grandes quesos.
El carácter internacional del evento ha quedado patente con la presencia de referentes europeos en el ámbito lácteo, incluida una de las principales docentes en quesos de Francia. Su intervención ha puesto el acento en criterios clásicos de valoración: una entrada suave en boca, una apertura progresiva de matices y una persistencia prolongada que confirme la calidad del producto.