Este jueves se perfila como un día decisivo para el futuro inmediato de Venezuela, con el presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, estrechando contactos con los dos principales polos políticos del país caribeño antes de un encuentro muy esperado en la Casa Blanca.
En un giro diplomático sorprendente, Trump confirmó este miércoles que mantuvo una llamada "larga y excelente" con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, a quien calificó de "persona fantástica", además de destacar que "es alguien con quien hemos trabajado muy bien".
Durante la conversación, que abordó múltiples temas de interés bilateral, también participó el secretario de Estado, Marco Rubio.
Este contacto se produce justo 24 horas antes de que Trump reciba en la Casa Blanca a la líder opositora venezolana María Corina Machado, premio Nobel de la Paz y figura central de la disidencia contra el chavismo.
Diálogo con el chavismo
La llamada con Delcy Rodríguez, que asumió la presidencia tras la captura del expresidente Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, marca un posible vuelco en las relaciones entre Washington y Caracas.
Según fuentes, Trump destacó que la comunicación fue "muy productiva" y que ambas partes esperan avanzar en temas clave de interés mutuo.
Tras la conversación, Rodríguez anunció la liberación de 406 presos políticos, incluidos periodistas detenidos en los últimos días, una medida que se interpreta como un gesto hacia la Casa Blanca para mejorar la relación bilateral y abrir un nuevo ciclo político en Venezuela.
Oposición frente a frente
La atención ahora se centra en el encuentro que tendrá lugar este jueves en la Casa Blanca entre Trump y María Corina Machado, considerada por muchos como la líder opositora más reconocida internacionalmente.
Se trata del primer gesto oficial de Trump hacia Machado tras la salida de Maduro, en un contexto en el que ambas figuras (Rodríguez y Machado) compiten por el respaldo político de Estados Unidos, que será determinante para la evolución del proceso de transición en Venezuela.
La cita se produce en medio de un panorama político muy volátil en el que la administración estadounidense intenta equilibrar sus relaciones con el gobierno interino venezolano y la oposición, en medio de expectativas sobre el futuro del país sudamericano.