Decenas de inmigrantes pasan la noche a la puertas de la entidad social de La Ventilla para gestionar el certificado de vulnerabilidad, uno de los requisitos necesarios para optar al proceso de regularización. Horas a la intemperie, a la espera de conseguir sus papeles. Colas y aglomeraciones que se repiten en las entidades que ayudan a conseguir la documentación y que están colapsadas.
Durante la madrugada del lunes muchos se llevaron colchones y sillas plegables para pasar la noche en la calle mientras esperaban la apertura de la Asociación Aculco, una organización que está prestando ayuda a los inmigrantes en el proceso de regularización.
El centro con una capacidad para atender a 300 personas ha estado colapsado durante todo el día. Ha sido necesaria la intervención de la policía para controlar el acceso a la asociación y para evitar altercados.
Los vecinos denuncian que la afluencia de personas es tan masiva que les bloquean las entradas a sus viviendas y garajes.