El oficio de zapatero, como muchos otros, están en peligro de extinción. Alberto ha conseguido reinventarse a través de su cuenta de Instagram y TikTok donde muestra el proceso de cada uno de los arreglos que realiza.
El éxito que ha cosechado en las redes sociales, donde acumula más de 20.000 seguidores, ha provocado que la demanda aumente al recibir zapatos desde todos los rincones de España.
No obstante, por la mayor carga de trabajo se ha visto obligado a buscar mano de obra. La dificultad de esto radica en que "no hay formación ni donde aprender" por lo que "tiene que ser gente que ya haya aprendido".