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(Actualizado

En el programa Buenos Días Madrid que presenta Ely Del Valle, nos interesamos por el trabajo que están realizando los funcionarios del SEPE, el antiguo INEM, que, debido a la crisis del coronavirus, han tenido que tramitar una avalancha de ERTES de la noche a la mañana.

Para analizar la situación, recurrimos a María Fernández, portavoz del CSIF (Central Sindical Independiente y de Funcionarios) en el SEPE y administrativa de una oficina de Baleares.

El descontento y la desesperación de miles de personas pendientes de cobrar sus prestaciones hace que, a medida que avanzamos en la desescalada, se agolpen con mayor frecuencia a las puertas de las oficinas de atención al público que, de momento, no tienen fecha de reapertura. “He tenido que salir corriendo para hacer esta entrevista de la gente que había”, nos explica María Fernández

"La carga de trabajo se ha aumentado más de de un 540% en el mes de abril"

Fernández, que trabaja desde el inicio de la pandemia en su oficina a puerta cerrada, se pone en la piel de las personas que llevan 3 meses sin cobrar. Pero pide empatía social para entender la sobrecarga de trabajo a la que están sometidos y la presión social y emocional que esta situación les supone. “Estamos muy cansados, doblando turnos, trabajando los fines de semana y vemos que esto no tiene fin“, se lamenta.

La carga se ha aumentado más de de un 540% en el mes de abril, y aquí en Mallorca, ha aumentado casi un 1.300%. Hemos tramitado más de 5 millones de Expedientes con una plantilla inicial de 6000 trabajadores.

“Estamos muy cansados, doblando turnos, trabajando los fines de semana y vemos que esto no tiene fin“

A esto hay que sumar un sistema informático obsoleto que les va a obligar a tramitar a mano cada uno de los más de 400.000 expedientes de regulación temporal de empleo que aún están pendientes en toda España.

“Nos estamos dejando la piel por las personas”, nos dice. Además de los ERTE, “seguimos tramitando las solicitudes ordinarias que, sólo en mi oficina, en Baleares, ascienden a 120 diarias de media para 6 personas resolviéndolas”.

Fernández reconoce que “tenemos los grandes olvidados de otras prestaciones y subsidios que son muchísimos”

Pese a que se han reincorporado desde abril 840 personas para dar apoyo a tanto trabajo de las 1000 previstas, se da la circunstancia que la mayoría nunca había estado en el Ministerio de Trabajo.

Respecto a la tramitación del nuevo ingreso mínimo vital, la van a realizar trabajadores de la Seguridad Social a los que van a pagar horas extras. “Nosotros no hemos cobrado ni una de las miles de horas extras realizadas y no sabemos si las cobraremos”. Se da una discriminación que no entendemos.