El eurodiputado del Partido Popular, Antonio López-Istúriz, ha analizado en Onda Madrid el debate sobre el Estado de la Unión, y la gestión de la crisis migratoria de Ceuta en las instituciones europeas. El parlamentario ha explicado que no existe una respuesta conjunta comunitaria, debido a que las normativas actuales exigen que sea el propio país afectado, el que solicite la intervención.
Según el eurodiputado, la Comisión Europea ofreció soporte, pero el Ejecutivo central no lo requirió. “El problema es que es el Gobierno el que decide si busca la solidaridad o el apoyo europeo, o no, esa convocatoria la hace el país concernido”.
López-Istúriz ha asegurado que el Grupo Socialista en la Eurocámara está frenando un pronunciamiento oficial sobre la situación en la frontera de Ceuta. El representante popular ha atribuido esta postura al peso de los socialistas españoles dentro de su formación parlamentaria internacional, “están utilizando todas las bazas posibles para que no haya una resolución” y que, a su juicio, “están quemando los puentes, si le queda alguno, lo están quemando en interés simplemente de defender la dudosa actitud de Marruecos”.
Durante la entrevista, el político ha enmarcado los episodios vividos en Ceuta dentro de las denominadas “amenazas híbridas”, un concepto que define el uso de flujos migratorios masivos, por parte de terceros países, como herramienta de desestabilización política.
Respecto a las medidas legislativas en curso, López-Istúriz ha destacado que “se incluyó claramente el tema de la utilización de la inmigración, y de lo que pasó en Ceuta” en un informe de defensa, y ha añadido que la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, busca implementar “una unidad de respuesta de emergencia rápida” para actuar directamente ante este tipo de situaciones.
El eurodiputado también ha afirmado que los parlamentarios europeos han recibido misivas por parte de las autoridades de Rabat en las jornadas previas a las votaciones en la Eurocámara sobre esta materia.
“Diputados españoles reciben, excepto el Partido Popular y Vox, reciben misivas y cartas de la embajada de Marruecos”. También ha calificado este movimiento como “un lobby enorme tratando de acercarse a eurodiputados para tratar de influenciar en la posible resolución”.
El representante del Partido Popular ha recordado que el territorio vecino es clave para contener el avance del terrorismo, al mismo tiempo que exigía un cambio en el comportamiento diplomático bilateral. “Marruecos es un socio estratégico de la Unión Europea, pero la relación tiene que ser transparente y de respeto”.