Vídeo: REDACCIÓN | Foto:Telemadrid
(Actualizado

Eldiario.es ha tenido acceso a los audios de la caja negra del tren Iryo en el momento del descarrilamiento. El maquinista llama al centro de mando de Adif de Atocha y le comunica que acaba de sufrir ”un enganchón”:

  • Maquinista: “Hola Atocha, mira, acabo de sufrir un enganchón a la altura de Adamuz”.
  • Puesto de mando; “Ah ya, ya te veo, ya te veo. Venga, de acuerdo. Déjame un teléfono, anda”.
  • M: “Apunte por favor [...]”.

    Un enganchón en la terminología técnica ferroviaria, quiere decir que el tren se ha quedado sin tensión por un enganche de la catenaria.

    Sigue la búsqueda de víctimas mortales en el accidente de Adamuz: 42 muertos, balance provisional

    Desde el centro de Atocha llaman al maquinista del Iryo tres minutos después. En la conversación no se habla nada de que haya otro tren afectado y el conductor solicite que corte el tráfico de inmediato al comprobar que está invadiendo la vía contraria, Por su parte, desde Adif, le dicen que esté tranquilo que no hay ningún tren aproximándose al lugar.

    • Maquinista: “Hola, Atocha, 6189, mira comunicarle que es un descarrilamiento y estoy invadiendo la vía contigua, repito: descarrilamiento y estoy invadiendo la vía contigua”.
    • Puesto de mando: “Vale, venga, recibido, pues gracias por avisar”.
    • M: “Necesito que paren el tráfico en las vías urgentemente, por favor”.
    • PM: Sí, sí, sí, no hay ningún tren llegando.
    • M: “Y tengo incendio, también. Necesito abandonar la cabina que tengo que verificar, ¿vale? Tengo un coche incendiando”.
    • PM: “Tengo su teléfono, perfecto, pues voy a comunicarlo por aquí. Ahora me pongo en contacto con usted”.
    • M: “Y necesito que envíen, por favor, también un servicio de urgencia, bomberos y ambulancias, que tengo también heridos en el tren”.

      Ahora los expertos tienen que encajar esta conversación con el accidente y lo que se sabe hasta el momento es que el tren Iryo sale de Málaga a las 18:40 horas y desde Atocha sale el Alvia, con destino Huelva, a las 18.05 horas. Y es hacia las 19:40 horas la altura de Adamuz cuando ambos trenes, parece, chocan, en una recta a una velocidad por debajo del máximo en ese tramo, circulando a unos 200 km/h, el máximo son 250 hm/h.

      Los tres últimos vagones del tren Iryo descarrilan primero saliéndose de la vía y, 20 segundos después, pasa el Alvia.

      El ministro de Transporte, Óscar Puente, ha explicado este miércoles el contexto de esa llamada del maquinista:

      “Se baja del tren y hay una segunda llamada en la que el maquinista del Iryo le dice al centro de control «oye, no es un enganchón, es un descarrilamiento». El centro de control dice de cortar el tráfico porque el Alvia ya habia pasado y el choque ya se había producido. El maquinista del Iryo ni siquiera ve el Alvia porque está a casi 1 kilómetro y la zona está totalmente a oscuras. El audio, desde el punto de la dinámica del accidente, no tiene un valor más que ilustrativo”.