¿Qué pasaría si un día fuéramos al cajero y no funcionara o si no pudiéramos pagar con la tarjeta de crédito? Esto en España lo vivimos durante el apagón de abril del años pasado aunque, por suerte, la situación se resolvió en unas horas.
Ahora, con la incertidumbre de la escalada en el conflicto de Irán, los bancos centrales de toda Europa están aconsejando a los ciudadanos que estén preparado económicamente para poder afrontar una situación límite, en la que disponer de dinero en efectivo en casa puede marcar la diferencia.
Es el caso de Suecia, por ejemplo, un país que hace unos años contemplaba abolir el dinero en metálico pero que ahora recomienda a sus ciudadanos tener el equivalente a 90 euros por persona en efectivo, por si acaso.
“90 euros por adulto es el dinero que necesitarías en el caso de que mañana hubiera un apagón tecnológico y las tarjetas de crédito dejaran de funcionar” ha detallado el experto Arturo Criado, una cantidad que permitiría la supervivencia durante una semana y con el que podemos pagar alimentación u otros productos de primera necesidad.
Criado recomienda en condiciones normales tener siempre algo de dinero en metálico en casa porque “dependemos mucho de la tecnología y puede fallar”.