El ataque lanzado este pasado sábado por Estados Unidos e Israel contra Irán podría afectar de forma significativa al precio del petróleo, que podría llegar hasta 100 dólares el barril, ya que Irán posee el 10 % de las reservas mundiales de crudo.
El país mantiene una producción de crudo cercana a los 3,3 millones de barriles diarios, lo que significa que es el motor económico de la República Islámica. De esa cantidad, entre el 80 % y el 90 % se exporta a China.
Aunque los países europeos no importan directamente petróleo iraní, el impacto indirecto puede ser relevante, ya que Irán es el tercer mayor productor en volumen de crudo dentro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), y más aun si Teherán bloquea el estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% de la producción de crudo mundial.
¿Cómo se refleja entonces el conflicto en el consumidor que acude a las gasolineras?
“La gasolina y el gasóleo que estamos vendiendo las estaciones de servicio ahora ha sido extraído y refinado hace tiempo pero a nivel de precios nos es absolutamente indiferente porque si yo, como estación de servicio, lo compré el lunes, lo compré al precio de mercado internacional, independientemente de cuánto haya costado producirlo”, ha explicado Nacho Rabadán, director general de CEEES (Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicios).
“Ese es el problema que tenemos, que los precios están disparados, el lunes se dispararon 10 céntimos, el martes otros 10…, entonces llevamos una subida acumulada de 45 céntimos en los precios de compra y da igual cuánto le haya costado al operador hacerlo”, ha añadido este experto.