El Ayuntamiento de Madrid ha vuelto a solicitar por carta a la Delegación del Gobierno el desalojo de la acampada instalada en la Puerta del Sol. La protesta, que se prolonga en el tiempo, ha obligado a la Comunidad de Madrid a trasladar temporalmente su sede al Canal de Isabel II, mientras crece la preocupación por los incidentes registrados en la plaza y las consecuencias para la actividad comercial.
Los sindicatos policiales denuncian que las peleas y los actos vandálicos se están produciendo cada vez con mayor frecuencia en este espacio del centro de la capital. Una situación que preocupa especialmente a las tiendas y establecimientos de la zona, que afrontan la próxima campaña navideña con temor a sufrir pérdidas millonarias por las dificultades para desarrollar su actividad con normalidad.
La vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, ha criticado también el clima de tensión que rodea a la protesta y ha expresado su rechazo a los ataques contra la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso.
"A mí no me gusta ver el hostigamiento, el acoso, la intimidación, insultos, amenazas que se están produciendo a la presidenta de la Comunidad de Madrid, votada mayoritariamente por todos los madrileños", ha afirmado Sanz.
La vicealcaldesa considera que estos comportamientos son incompatibles con los principios democráticos y ha reprochado a algunos dirigentes políticos que, en lugar de condenarlos, contribuyan a alentarlos. "No es de recibo en un Estado democrático y mucho menos de recibo que haya líderes políticos que no solo no lo condenen, sino que, de alguna manera, lo estén jaleando", ha señalado.
Con esta nueva petición, el Ayuntamiento insiste en que la Delegación del Gobierno intervenga para poner fin a una acampada que, según denuncia el Consistorio, está generando problemas de convivencia, seguridad y actividad económica en uno de los principales puntos turísticos y comerciales de Madrid.