Cruzar la Puerta del Sol se ha convertido en una carrera de obstáculos para las personas en silla de ruedas, con movilidad reducida, los mayores y las familias que llevan carritos de bebé. La acumulación de tiendas de campaña, lonas y grupos de personas, dificulta el tránsito por la plaza, una situación que ha llevado a asociaciones de personas con discapacidad a trasladar sus quejas a la Delegación del Gobierno.
Las entidades reclaman que se retiren los obstáculos necesarios y se habiliten corredores accesibles para garantizar el paso. Insisten en que no cuestionan el derecho a la protesta por la vivienda ni el de reunión, sino que ambos derechos deben ser compatibles con la accesibilidad.
También piden que la Policía oriente a las personas que no puedan atravesar la plaza y esperan una respuesta de la Delegación del Gobierno.