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El juez José Antonio Vázquez Taín ha dictado este viernes prisión provisional sin fianza por la presunta comisión de blanqueo de capitales también para la mujer y el hijo de Manuel Fernández Castiñeiras, Remedios Mayo y Jesús Fernández Nieto.

El fiscal de Patrimonio, Antonio Roma, ha indicado a Efe que ha pedido la prisión provisional para garantizar los fines de la investigación: "Primero se imputa y luego se adoptan las medidas cautelares oportunas".

El magistrado Vázquez Taín también dictó hoy auto de prisión provisional y sin fianza para el electricista que confesó haber robado el Códice Calixtino, al que imputa cuatro delitos: contra la intimidad (por apropiarse de correspondencia de personal de la Catedral y de sus vecinos), varios delitos de robos con fuerza continuados, hurtos y blanqueo de capitales. EFE

HABIA ROBADO POR VENGANZA

El juez ha decretado el ingreso en prisión sin fianza del electricista Manuel Fernández Castiñeiras, que confesó que había robado por venganza, y le imputa hasta cuatro delitos, contra la identidad de las personas, robo continuado con fuerza en las cosas, hurto y blanqueo de capitales.

El magistrado José Antonio Vázquez Taín, tras un interrogatorio de tres horas, dictó este auto ante el elevado riesgo de destrucción de pruebas, un extremo al que también ha aludido hoy el fiscal especializado en patrimonio Antonio Roma.

En los registros practicados en las propiedades de Fernández Castiñeiras los agentes intervinieron, además del Códice Calixtino, diferentes libros y otros objetos supuestamente procedentes de la Catedral.

También localizaron en los registros correspondencia de los vecinos de este exempleado de la Catedral durante todo un año, y un diario en el que el técnico anotaba todo aquello que robaba y las fechas exactas en las que lo hacía.

En el diario figuran cantidades que suman más que los 1,2 millones de euros que fueron recuperados por la Policía, y otros 400.000 euros que Fernández Castiñeiras pudo haber gastado. EFE

PRISIÓN PROVISIONAL Y SIN FIANZA

El juez ha dictado auto de prisión provisional y sin fianza para Manuel F.C., el electricista que confesó el hurto del Códice Calixtino. El fiscal especializado en delincuencia contra el patrimonio cultural también solicitaba prisión provisional para este extrabajador de la Catedral compostelana.

A Manuel F.C., detenido el pasado martes por el robo del preciado manuscrito del siglo XII, se le imputan delitos contra la intimidad por apropiarse de correspondencia de personal de la Catedral y vecinos.

Además, el auto dictado por el titular del Juzgado número dos de Santiago de Compostela, José Antonio Vázquez Taín, también le imputa varios delitos de robos con fuerza continuado, hurtos y blanqueo de capitales.

Por la tarde pasarán a disposición judicial la mujer y el hijo del electricista, que también permanecen detenidos desde el pasado martes.

REGISTROS Y RECONOCIMIENTO DE PIEZAS

Mientras tanto, continúan los registros policiales en locales vinculados con el principal detenido por la desaparición del Códice y se analizan con expertos las piezas ya recuperadas en otras inspecciones para determinar su procedencia exacta.

En los registros practicados hasta ahora en domicilios, garajes y trasteros en Santiago, O Milladoiro y Negreira (A Coruña) y en O Grove (Pontevedra), además de encontrar el Códice Calixtino, se localizó un total de 1,2 millones de euros cuya procedencia aún no está clarificada. No obstante, los indicios apuntan a que el extrabajador de la Catedral habría estado cometiendo robos continuados en el templo.

Entre otros efectos, en los registros se hallaron varios libros religiosos antiguos, entre los que se encuentra el Libro de las Horas, cuya desaparición de la Catedral de Santiago también había sido denunciada por el deán. Además, se localizaron ocho facsímiles del Códice Calixtino, numerosa documentación relacionada con los responsables religiosos de la Catedral, correspondencia de los canónigos y llaves de acceso a las dependencias del templo.

Hasta su regreso oficial a la Catedral, el Códice Calixtino permanece a salvo en una caja fuerte de las dependencias de la Policía, que lo albergará mientras se realizan una serie de pruebas periciales para ratificar que no sufrió ningún daño.