Un amor que lo superó todo: Elisa y Marcela, el primer matrimonio homosexual de España
Hace más de cien años, dos mujeres desafiaron a toda una sociedad y a toda una época
Un amor que lo superó todo: Elisa y Marcela, el primer matrimonio homosexual de España |José Sellier Loup |WIKIPEDIA
REDACCIÓN
Más de cien años antes de que la ley permitiera en España el matrimonio homosexual, una pareja igualitaria desafió a una sociedad cuyos prejuicios estaban arraigados hasta la médula y a una Iglesia Católica que consideraba severo pecado el amor entre iguales.
Fueron dos mujeres
Marcela Gracia Ibeas y Elisa Sánchez Loriga se querían lo suficiente para desafiar a todos, combatir cualquier obstáculo y enfrentarse a sociedad, estamentos e instituciones.
No todas las parejas pueden presumir de un amor tan profundo.
Se casaron en Galicia el 8 de junio de 1901. Por la iglesia. En la parroquia de San Jorge. Para ello, Elisa se cortó el pelo, vistió un traje, se inventó un pasado y adoptó una nueva identidad: Mario Sánchez.
Las dos se habían conocido a finales de la década de 1880, en la Escuela Normal de Maestras de La Coruña, cuando Marcela tenía 18 años y Elisa 23. Enseguida se amaron pero al padre de Marcela su amistad le pareció lo suficiente sospechosa para enviar a su hija a Madrid y separarlas.
Marcela regresó a Galicia al terminar los estudios. Y el amor, si es que se había ido, también volvió. Durante más de diez años vivieron juntas hasta que, recién entrado en siglo XX, decidieron casarse. El engaño fue tan bueno que el párroco bautizó a Elisa como Mario, publicó las amonestaciones pertinentes y celebró el matrimonio. Con testigos y todas las de la ley-
Y todo fue bien
Hasta que los vecinos se dieron cuenta y la pareja saltó a portada de los periódicos de todo el país (y algún otro) como ‘la pareja sin hombre’.
Hubo consecuencias
Marcela GraciaIbeas Y Elisa SánchezLoriga |WIKIPEDIA
Las expulsaron de sus trabajo de maestras, las excomulgaron, las acusaron de falsificación de documento público, uso de identidad falsa y se dictó orden de busca y captura para entregarlas a la Justicia.
Perseguidas por la Guardia Civil intentaron huir a América, vía Oporto, donde fingieron, de nuevo, ser una pareja heterosexual. La suerte se volvió de nuevo en su contra y la policía lusa las detuvo a petición de la española.
Portugal reaccionó con mayor amplitud de miras que España: en Oporto surgió un movimiento que pedía su liberación e incluso se abrieron colectas públicas para ayudarlas.
Fueron juzgadas y absueltas pero el país vecino aceptó la extradición de la pareja a España.
Y en España no lo iban a tener muy fácil.
Las dos mujeres se pusieron de nuevo en marcha y consiguieron escapar y, esta vez sí, llegar a América. Pero antes, en Oporto, Marcela dio a luz a una niña (María Enriqueta), de la que ya estaba embarazada cuando se casó con Elisa, según algunos historiadores que sostienen que fue una manera de dar mayor credibilidad al matrimonio.
Calle dedicada a Marcela y Elisa en la Coruña |WIKIPEDIA
Ya en Argentina y con una niña, para poder mantener a su familia, Elisa se casó con un hombre 24 años mayor que ella. No podía vivir lejos de su amor verdadero y presentó a Marcela como su hermana y a la niña como su sobrina. Y sobrevivieron. Pero no demasiado tiempo ya que Elisa se negó a consumar el matrimonio y su marido acabó descubriendo el engaño.
El marido (el danés Christian Jensen) denunció a las dos mujeres ante la Justicia pero el matrimonio no se pudo anular puesto que al ser, una unión de hombre y mujer, era completamente legal.
Después de todo esto, la Historia perdió la pista de Marcela y Elisa. Y de su hija
Cien años después, a raíz del estreno de la película ‘Elisa y Marcela’ (2019) dirigida por Isabel Coixet, que cuenta la historia de estas dos valientes mujeres, se localizó en Buenos Aires a una mujer que, a través de documentos y antiguas fotografías familiares, descubrió que era descendiente de aquella niña y, por tanto, de Elisa. La mujer se llama Norma Graciela Moure.
Lo que también sabemos actualmente es que la boda eclesiástica de Elisa y Marcela es perfectamente válida puesto que ni la Iglesia ni el Registro Civil la anularon nunca.
Cien años después, su acta matrimonial continúa documentando la historia de un amor que lo superó todo.