El balance conjunto de las autoridades de Nepal y China tras la gran riada del pasado miércoles en su zona fronteriza supera ya el millar de muertos, mientras continúan las labores para localizar a más de 4.000 desaparecidos.
La Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMA) de Nepal elevó este martes a 987 el número de cuerpos recuperados en las zonas afectadas. Además, redujo a 3.916 la cifra de desaparecidos en su territorio después de eliminar a más de 290 personas del recuento previo realizado en las centrales hidroeléctricas.
En el lado chino, el Gobierno del Tíbet mantiene el saldo en 16 fallecidos y 546 desaparecidos. Con estos datos, la catástrofe suma un total de 1.003 muertos y 4.462 personas sin localizar a ambos lados de la frontera.
La reducción de la lista de desaparecidos en Nepal se debe, sobre todo, a la recuperación del suministro eléctrico y las telecomunicaciones en los distritos más aislados. Según la NDRRMA, las 110 torres de telefonía de Nepal Telecom afectadas por la riada ya están operativas.
Gran parte del descenso en el número de desaparecidos corresponde a los trabajadores de proyectos hidroeléctricos, cuya cifra pasó de 933 a 639, aunque no se han dado más detalles sobre su paradero. Se cree que muchos podrían haber quedado atrapados en túneles subterráneos.
El organismo también informó de que 583 extranjeros siguen sin localizar y señaló que el domingo pudieron contactar con tres ciudadanos españoles.
Más de 21.000 efectivos de las fuerzas de seguridad, entre ellos 8.896 militares, 7.912 policías y 4.203 agentes de la Fuerza de Policía Armada, participan en la séptima jornada de búsqueda y rescate en los más de 150 kilómetros arrasados por la riada.
Hasta la fecha, las tareas de salvamento aéreo del Ejército nepalí han realizado 573 vuelos de helicóptero, con los que han evacuado a 11.814 personas desde el inicio de la emergencia.