San Valentín: del mártir romano al símbolo del amor romántico | Basílica San Valentino
(Actualizado

Cada 14 de febrero millones de personas celebran el amor con flores, cenas y declaraciones románticas. Pero detrás de la fecha hay una figura histórica mucho más compleja y menos edulcorada de lo que sugiere la tradición comercial: la de San Valentín.

Para entender su origen hay que remontarse al siglo III, en pleno Imperio romano. Era una época de profunda inestabilidad política y militar.

Durante el mandato del emperador Claudio II el Gótico, los cristianos fueron perseguidos por negarse a rendir culto a los dioses oficiales del imperio. En ese contexto aparece la figura de Valentín.

¿Cuál es la verdadera historia de Cupido y por qué tiene que ver con San Valentín?

Los historiadores señalan que podrían haber existido varios mártires llamados Valentín. La versión más extendida sitúa a uno de ellos en Roma, donde habría ejercido como sacerdote —e incluso, según algunas fuentes, como obispo—.

La falta de documentación precisa ha alimentado las distintas tradiciones que han llegado hasta nuestros días.

La leyenda más popular es la de los matrimonios secretos. Según la tradición medieval, Claudio II habría prohibido el matrimonio entre jóvenes soldados al considerar que los hombres solteros eran mejores combatientes.

Reliquias de San Valentín en la Iglesia de San Antón | EuropaPress

Valentín, en desacuerdo con esta medida, habría celebrado bodas cristianas en secreto. Este desafío a la autoridad imperial lo habría llevado a ser arrestado y condenado.

Aunque los historiadores cuestionan la veracidad de esta historia concreta, sí hay consenso en que un mártir llamado Valentín fue ejecutado el 14 de febrero alrededor del año 270. Su tumba fue venerada por los primeros cristianos y su memoria quedó fijada en el calendario litúrgico.

Con el paso de los siglos, su figura experimentó una transformación simbólica. En la Edad Media, escritores como Geoffrey Chaucer comenzaron a relacionar el 14 de febrero con el amor romántico, coincidiendo además con la creencia popular de que esa fecha marcaba el inicio del apareamiento de las aves en Europa.

Estos son los restos romanos que aún pueden visitarse en la Comunidad de Madrid

A partir de entonces, la conmemoración religiosa fue adquiriendo un significado amoroso. La tradición cristiana y la cultura popular terminaron fusionándose hasta dar lugar a la celebración actual.

De mártir perseguido en una Roma convulsa a icono global del amor romántico, San Valentín es un ejemplo de cómo la historia, la literatura y la leyenda pueden entrelazarse hasta redefinir por completo el sentido de una fecha.

Hoy, más allá de su dimensión comercial, el 14 de febrero sigue siendo una jornada marcada por un nombre que, casi dos mil años después, continúa generando preguntas sobre su verdadera identidad y su legado.