Renfe ha sido objeto de un incidente de ciberseguridad cuyo origen sitúa en los servidores del gestor de la infraestructura ferroviaria Adif, que habían sido atacados previamente, en los que los atacantes pudieron obtener información "limitada" de usuarios, sobre todo nombres y direcciones de correo electrónico, y que no ha afectado a la prestación del servicio.
Según explica la ferroviaria pública en una nota, la investigación apunta a que los atacantes pudieron acceder a información limitada de usuarios, consistente principalmente en nombres y direcciones de correo electrónico.
Por el momento, y con la información disponible actualmente, no se han identificado evidencias concluyentes de que dicha información haya sido divulgada públicamente, se añade. Tampoco hay evidencias de acceso a datos bancarios, financieros, medios de pago, DNIs u otra información especialmente sensible.
Según los indicios técnicos disponibles, los sistemas de Renfe que mantenían interconexión con los sistemas de Adif fueron atacados aunque su reacción fue "inmediata". Un ataque con IA que roba 500 Gigabytes de datos.
Así, explica, se activaron los protocolos de respuesta, se aislaron los entornos afectados y se desplegaron medidas extraordinarias de protección con el apoyo de especialistas independientes en ciberseguridad.
Este incidente se produce tras varias semanas de intentos continuados de ataque contra los sistemas de Renfe, que habían sido detectados y bloqueados con éxito gracias a los mecanismos de protección desplegados por la compañía.
La prestación del servicio ferroviario se mantiene operativa y garantizada para los viajeros. Según ha publicado El Español, Adif ha sufrido un ataque "sofisticado" con una IA que ha robado información de sus sistemas y habría accedido a algunos proveedores. Como consecuencia de este ataque, la web de Adif no está operativa, pero sí lo está la de Renfe.