La Guardia Civil ha dejado en libertad a un hombre de unos 80 años que intentó subir a un avión en el aeropuerto de Tenerife Sur con su mujer, ya muerta, sentada en una silla de ruedas. Los investigadores no han encontrado indicios de criminalidad en la muerte.
Aunque el caso ha trascendido ahora, los hechos ocurrieron el 24 de octubre, cuando el hombre trató de pasar el control de seguridad junto a su esposa, de 75 años, para coger un vuelo con destino a su país de origen.
El personal de seguridad detectó una situación anómala -la mujer no respondía a estímulos y presentaba una temperatura corporal muy baja-, por lo que dio aviso a los servicios médicos del aeropuerto.
Tras la intervención sanitaria, se confirmó que la mujer había muerto, lo que llevó a activar el 'protocolo de hallazgo de un cadáver', según han indicado fuentes del instituto armado.
Desde el inicio de la investigación se descartó cualquier delito -la muerte se produjo por causas naturales-, por lo que el marido no fue detenido.
Las mismas fuentes señalan que no se ha podido determinar si el hombre era consciente del fallecimiento de su esposa en el momento en que intentó pasar el control de seguridad.